¿WhatsApp incrementa el paro?

Whatsapp

Desde empresas que utilizan puestos de trabajo como “señuelo”, a candidatos que esperan encontrar trabajo chateando.

Hoy día WhatsApp se ha convertido en una “extensión” más de nosotros mismos. Cuando la aplicación vio la luz allá en 2010 generó una revolución no sólo en la forma de comunicarse a través de nuestro móvil si no también en el ahorro que implicaba para nuestro bolsillo.

Era cuestión de tiempo de que aparecieran apps que copiaran el método no sólo para chatear si no para encontrar trabajo de manera "friendly". Algunas de las aplicaciones más populares hoy día como Corner Job o JobToday basan su método en la mensajería instantánea y permiten encontrar candidatos de forma rápida y útil para cubrir puestos de trabajo, en el 80% de los casos de incorporación inmediata. Sin embargo determinadas empresas no las utilizan (o ni si quiera se plantean utilizarlas) para entrevistar en profundidad a un candidato/a, ya que probablemente no esperan encontrar a alguien con cierto potencial en este tipo de portales de empleo. 

Dejando a un lado el sector al que se dedique cada empresa como razón obvia del uso de dichas aplicaciones, (considero que hay sectores para los que el contacto mediante WhatsApp o similar es esencial si se quieren cubrir los puestos de empleo de manera rápida) debemos ser conscientes de lo que estamos fomentando. En recursos humanos lo que se busca desde el departamento de selección, son personas competentes que puedan desempeñar el puesto de empleo vacante, a ser posible con experiencia (pero sobre todo actitud), y que puedan darnos una cierta estabilidad.

Pero, ¿qué estabilidad y/o responsabilidad podemos encontrar de personas que dejan su saludo por WhatsApp a modo de CV, considerándolo suficiente para recibir una llamada? Todos los que hemos utilizado un número de teléfono de contacto que dispone de WhatsApp para publicar una oferta de empleo, sabemos que la mayoría de los mensajes que nos encontraremos son del tipo: “hola estoy interesado/a en el anuncio”, “hola aquí les dejo mi CV” u “hola, quiero saber más acerca de las condiciones” En ocasiones he llegado a encontrar simplemente "hola". Centrándome en los anuncios que no sugieren en ningún momento que se contacte por WhatsApp y que aún así reciben un mensaje a modo de inscripción, considero que este tipo de candidato pasivo no tiene un gran interés por el puesto, ya que lo normal es al menos llamar e informarse del empleo; no podemos cambiar el curso de la selección y ser nosotros los que salgamos a la calle en búsqueda de candidatos, si no al revés: personas en búsqueda activa o que buscan un cambio de trabajo nos contactan para darse a conocer y convencernos de que son los idóneos para el puesto.

 

Móvil con el logo de Whatsapp

 

Para más inri, no ayuda mucho si además encontramos malos hábitos de respuesta a través de WhatsApp por parte de las empresas (link). Algunas de ellas publican anuncios falsos que perjudican a otras (que no tienen nada que ver), lo que provoca el rechazo y desconfianza de la gente que ya toma la mayoría de los trabajos que se anuncian de forma similar como “empleos basura”. Si de por sí ya es difícil encontrar candidatos para ciertos puestos de trabajo, esta práctica de falsos empleos empobrece la relación selección-candidato y rebaja el nombre de algunas empresas que sólo pretenden abrirse paso de la mejor manera posible en un sector dónde el recurso empieza a mostrarse inaccesible e infravalorado por el abuso de algunos.

Todo este collage de intercambio de información por parte de unos y otros hace que por un lado las empresas no contacten con candidatos potenciales, ya que quien podría serlo se limita a escribir por WhatsApp y a esperar a que le llamen, y por otro que los candidatos potenciales dejen de ver seriedad en las empresas por la forma de publicar sus anuncios, debido a las malas prácticas de otros. Entre una cosa y otra ni las empresas encuentran candidatos para muchos de los puestos, ni la gente encuentra empleo.

¿Debemos considerar que quizá lo estamos haciendo mal? ¿Qué hay detrás de todo este cambio en selección?¿Será que ya no vemos personas si no números cuando entrevistamos? Siempre se ha dicho, de forma despectiva, que la empresa sólo ve números y no personas. No convirtamos a recursos humanos en la responsable directa de que eso sea cierto. No olvidemos que “el éxito de una empresa es simplemente el reflejo de la actitud, grado de motivación compromiso de las personas que la forman” (Camilo Cruz).