NO PIDAS REFERENCIAS. ENTREVISTA AL JEFE.

como acabar con tu jefe

  Siguiendo un poco en la línea de uno de nuestros artículos en los que destacábamos la actitud por encima de la experiencia, también hay que ser conscientes de que para determinados puestos de trabajo se requiere que el candidato tenga experiencia, manejo, con las herramientas y situaciones que va a tratar día tras día.

  Una vez que el candidato pasa la entrevista en cuanto a actitud y se ha valorado si encajaría o no con el equipo que tenemos (esto es muy importante pues la idea es favorecer siempre un clima laboral positivo y amigable) viene el dilema de las competencias. SI bien es cierto que algunas empresas optan por test para determinar las competencias de un candidato, otras además piden referencias de al menos los dos últimos empleos que ha tenido el futuro empleado. Este momento suele ser incómodo para los entrevistados pues nunca se sabe qué dirán de ti. En este punto ya no se trata de si se han ido bien o mal de la empresa, si eran odiados por el jefe o se iban de picnic familiar los fines de semana. Se trata de saber si el trabajador es competente, eficaz y sabe desarrollar correctamente su trabajo. 

  Por supuesto, información adicional sobre su conducta en el trabajo siempre es de ayuda: es individualista, trabaja bien en equipo, está todo el día de mal humor, discute con sus compañeros, no acepta críticas. Bien se sabe que los test de aptitud no siempre son de fiar, pueden dar un resultado de candidato modelo y sin embargo en el trabajo, dentro de un círculo social no ser para nada lo que dice su inmaculado test.

Como acabar con tu jefe

El problema a la hora de pedir referencias es que muchos aspirantes dan el teléfono de un familiar o amigo y cuando se produce la temida llamada todo va como la seda porque hablan maravillas de él.  Para asegurarse de que no ocurren este tipo de fraudes, lo correcto es pedirle al candidato el nombre de sus últimos dos, tres jefes y llamar directamente a la central de la empresa en la que trabajaba para asegurarnos de que efectivamente esta persona era su jefe. Aún así podemos fallar, sobre todo cuando la relación era excelente. Sin embargo esto no debe ser un problema, tener buena relación con el jefe no significa que vayan a ocultarnos la verdadera esencia de esa persona como trabajador pero sí que se pasen detalles por alto.

En cualquier caso, lo ideal es hacer una buena entrevista a ese jefe, a ese supervisor sobre la persona que queremos contratar porque él mejor que nadie sabe cómo trabaja y si trabaja bien. Esta situación utópica es muy complicada si se tiene en cuenta que no todo el mundo está dispuesto ha hablar de los demás, y menos si la información que tienen es negativa. En estos casos, se suelen decir frases tipo "no puedo hablar de ese trabajador" y a buen entendedor pocas palabras bastan.

Por otro lado, si al jefe le caía mal el empleado aunque fuera maravilloso en su puesto de trabajo, se incurre en la posibilidad de que haya sesgos a la hora de recibir una opinión "objetiva" del mismo. La solución que se plantea aquí parece entonces complicada y sin embargo la mejor a la hora de asegurarnos si la persona que queremos contratar se desempeña bien en su trabajo.

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Está claro que un análisis completo antes de aceptar a un candidato es una entrevista personal en la que conocer su personalidad y motivaciones para el puesto, su carácter y por supuesto formación. Se pueden o no hacer test o no para evaluar sus competencias, para evaluar su personalidad pero lo ideal siempre es pedir referencias. En este punto ya hemos explicado de qué manera sería lo ideal. Y para finalizar podríamos incluso comunicarnos con el departamento de recursos humanos para saber cómo fue la entrevista, asegurar en qué situación ha salido de la empresa y detalles que sí puedan revelarse ya que nunca hay que olvidar la LOPD

Por otro lado las referencias de LinkedIn también nos aportarían valor adicional a la candidatura y tienes de primera mano un comentario de sus compañeros y superiores y puedes hablar in situ con ellos mediante la misma aplicación. Al estar en un contexto social en el que lo pueden ver millones de personas, esta información es bastante veraz, por lo que sería una solución alternativa al contraste de referencias telefónico.

En resumen, se podría considerar que lo más fiable para asegurar la "valía" de un candidato en lo que a desempeño de su puesto de trabajo se refiere, sería contrastar su experiencia con el jefe pero: ¿Hasta que punto nos podemos fiar de lo que nos dicen?¿Cómo se puede hacer para que sea una opinión objetiva? o, por el contrario ¿Nos fiamos de nuestras entrevistas y ya descubriremos si el candidato es o no apto sin pensar tanto en ahorro de tiempo?.  Hay que recordar que la verdad sobre las referencias, sobre todo si el candidato nos gusta, es que esperamos una recomendación.

 

"La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho"

- Edward Salk