LA ENTREVISTA DE TRABAJO. TÚ TIENES LAS RESPUESTAS

mano con anotaciones

Aunque puede que sea uno de los temas más buscados en internet y tengamos un sin fin de tutoriales en youtube sobre cómo superar una entrevista, cómo hacer la mejor entrevista del planeta, como dejar a tu futuro jefe con la boca abierta y un millar de referencias más, realmente nadie está preparado para afrontar una entrevista de trabajo. ¿O sí?

Y es que…¿alguna vez te has planteado qué es una entrevista de trabajo?

imagen de animal

Todos hemos recibido en alguna ocasión la esperada llamada del puesto que de verdad tenemos ganas de ocupar, más que por experiencia por vocación. La primera reacción es espontánea y ligada al deseo primario de “ojalá me llamen”: es la ilusión y euforia de que te han llamado y eres capaz de presentarte a la entrevista a los cinco minutos.

Sin embargo la realidad es que, una vez que colgamos y van pasando esos cinco minutos, empezamos a darle vueltas al: “y si no me cogen”, “cómo me preparo” “para qué voy a ir si es una dinámica de grupo”…hasta iniciamos sesión en linkedIn y cotilleamos el perfil del entrevistador para ver que tan preparado está, nos metemos en la página oficial de la empresa para conocerla mejor que el fundador y buscamos en foros si alguien ha publicado alguna experiencia de entrevista con esa empresa. En definitiva: nos volvemos un poco locos y nos estresa lo que debería ser una llamada de alegría.

caballos relinchando

En algunos de mis talleres, cuándo pregunto qué es lo que más se teme de una entrevista de trabajo, la mayoría afirma que “piden demasiados requisitos”. Sí y no. Realmente la descripción de un puesto de trabajo no es más que una lista con las cualidades que tiene que tener la persona que lo va a ocupar. Podemos asemejarlo a cuando vas a comprar algo que te gusta, por ejemplo un móvil. Lo queremos 4G, con pantalla táctil, con 24 tonos de color diferente, que no pese, que sea bonito, que no sea caro…si el dependiente te enseña 10 móviles pero sólo 2 cumplen las características, sólo vas a valorar a esos dos, ¿verdad? Con la selección pasa más o menos lo mismo, y en ningún momento he mencionado la experiencia. Si mencionamos la experiencia (y esto iría más bien dirigido a entrevistadores que a entrevistados) si el móvil que más te gusta y que te quieres llevar es una marca nueva que no ha usado nadie (es decir, no tiene experiencia de uso) pero te gusta muchísimo porque tiene todo lo que necesitas…¿le darías una oportunidad?. Piensa que a nosotros nos pasa lo mismo. La diferencia es que los candidatos no son un producto, pero sí una de las piezas que conforman el intrincado engranaje de la empresa, y cada pieza tiene que ser la adecuada.

Teniendo en cuenta esto, debemos hacer una lista de todas las buenas cualidades que han hecho que recibamos esa llamada, porque si nos han llamado es porque nuestro CV a priori encaja con el puesto, algo que tendemos a olvidar. Además de eso, hay otro factor muy importante que jamás tenemos en cuenta: una entrevista es un examen con chuleta.

Mano con notas para usar como chuleta en examen

Hay que enfocarlo de la siguiente manera: una entrevista es una situación en la que una persona, en este caso desconocida, evalúa tus conocimientos y aptitudes laborales y personales mediante una serie de preguntas. ¿Qué te pueden preguntar que no sepas? Y me refiero a cerca de ti. Tú y sólo tú sabes todo sobre ti, cómo trabajas, dónde has trabajado, las tareas que has realizado, tus estudios, tus relaciones laborales…te van a preguntar sobre lo que has vivido, por tanto ¿por qué no ibas a saber contestar? ¿Debemos tener miedo? Absolutamente NO. Llevamos haciendo exámenes desde la primaria, ¡nos preparan desde pequeños para esto! Por tanto, tenemos que ir seguros y confiados de que no hay nada que nos puedan preguntar que no llevemos en la chuleta que está en nuestra cabeza y que se compone de experiencia y aptitud. La chuleta no es más que el “nosotros mismos” que llevamos dentro y que conocemos tan bien.

Obviamente hay que tener en cuenta unos protocolos de educación y conducta, no hay ni que decir que hay que comportarse en una entrevista, pero dejando a un lado lo obvio, tienes que ir con la seguridad de que el 80% de cosas que te van a preguntar las sabes. ¿Qué es el otro 20%? Algunos requerimientos del puesto que no hayas visto por que no has tenido nunca esa experiencia, pero igual que en un examen, argumentando la pregunta que no sabes puedes conseguir alguna décima extra demostrando que eres resolutivo. Tampoco está de más repasar algunas cositas antes de la entrevista, sobre todo si el puesto requiere de algún conocimiento que hayas visto durante la carrera, en el máster o similar.

Siempre es de ayuda conocer qué tipo de empresa es la que ha contactado contigo, su historia, valores, etc…no sólo por que quieras superar la entrevista si no porque tú también debes conocer y evaluar el sitio en el que posiblemente comenzarás a trabajar. Otra cosa que nunca tenemos en cuenta es que en una entrevista de trabajo tú también debes entrevistar al entrevistador, por qué necesitan una persona como tú, que implica y qué peso tiene en en el resto de departamentos tu puesto de trabajo, cuánto lleva la empresa en activo...en definitiva, tienes que estar convencido/a de que esa empresa tiene todo de atractivo para que tú quieras trabajar en ella, y nadie mejor que el entrevistador puede resolverte esas dudas.

En tu próxima entrevista, no dudes sobre ti, sé honesto y repasa tu chuleta y tendrás más oportunidades de superarla y conseguir un puesto de empleo.

“Las confianza tiene mucho que ver con la entrevista (…)” -Michael Parkinson-.