Capacidades laborales: habilidades, competitividad y formación

Dos tercios de los trabajadores creen que hay carencia de habilidades profesionales en el mercado laboral español

El 65 % de los trabajadores españoles creen que existe una carencia de capacidades en el mercado laboral español, sin embargo, solo el 57 % de los que reconocen que les afecta directamente.

Los grupos más preocupados por esta brecha de capacidades son la generación de entre 36 y 52 años de edad, y los millennials, de 18 a 35 años, con un 52 % y un 40 %, respectivamente.

Además, el 85 % de los encuestados creen que sus habilidades profesionales están por encima o en la media del mercado, con una marcada división entre géneros: el 62 % de hombres frente a un 38 % de mujeres.

Según estudios realizados, la mayoría de trabajadores españoles admiten que existe un déficit de habilidades en el mercado laboral, pero, a título personal, piensan que están bien formados para afrontar con éxito las demandas actuales del mercado de trabajo.

Otra de las variables tratadas en el informe es la competitividad. En este ámbito, 3 de cada 5 encuestados piensan que el mercado laboral español es competitivo o muy competitivo (56 % de ellos son hombres y el 44 % mujeres), frente a tan solo un 14 % que piensa que es poco o nada competitivo y un 23 % restante lo consideran intermedio.

La competitividad tiene un impacto directo en las expectativas laborales de los españoles, el 68 % de los trabajadores españoles han rebajado sus expectativas laborales tras la crisis económica, y casi el 60 % afirman tener menos oportunidades de crecimiento que en generaciones anteriores.

Una de las claves para mejorar la competitividad es la formación. Las capacidades más valoradas actualmente por los españoles son habilidades interpersonales (54 %), habilidades de comunicación (52 %) y creatividad (51 %).

Mientras que las habilidades de productividad y las habilidades sociales son vistas como las áreas principales para avanzar en sus carreras profesionales.

Los españoles se decantan por los cursos online (30 %) para mejorar sus capacidades profesionales, seguidas de los cursos intensivos o talleres especializados (26 %), programas ofrecidos por las empresas (25 %), cursos tradicionales (15 %) y libros (4 %).