BECARIO/A: ¿ MANO DE OBRA BARATA ?

graduación

Realizar prácticas en empresa, siempre ha sido una forma de iniciarse en un sector, aprender un oficio y en general tener una posibilidad de introducirse en el mercado laboral, bien sea a través de la misma empresa donde se realizan las prácticas, como en otra del sector.

En las épocas de crisis, el trabajo empieza a escasear y las becas son la única opción de los recién graduados o de personas que quieran acumular experiencia en un sector pero que, precisamente por no tenerla, no son contratados de manera laboral. 

Si es cierto que hace tiempo se dejó de escuchar que los becarios hacían fotocopias y llevaban cafés, ya que desde hace unos años al becario cada vez más se le considera un trabajador más en plantilla desde el minuto uno. Se le asignan las mismas tareas y en ocasiones parece que la empresa “olvida” que hay que formarle, ( la beca tiene principalmente un carácter formativo ), ya que desde el primer día tiene la misma carga de trabajo que el resto. 

Esto no es algo que esté del todo mal, es decir, este chico o chica que realiza la beca está teniendo  la oportunidad de aprender bien sobre su puesto de trabajo, sin recibir menos formación solo por ser becario. Becarios que hacen sus 40h semanales como cualquier empleado y que cobran menos de la mitad o nada (prácticas no remuneradas). Becarios que la mayoría se implican, que echan horas de más, que están motivados pese a saber que en esa empresa no pueden optar más a unas prácticas. Becarios que están hasta 2 años en este tipo de situación y que aún así no es computable a efectos de antigüedad o cotización. (LINK)

chicas graduandose

¿Por qué? No dejan de ser trabajadores, estén aprendiendo o no, son potenciales candidatos de cualquier empresa para el día de mañana, cuya primera experiencia muchas veces es pasada por alto. Es sabido que algunas empresas a la hora de seleccionar a un candidato para un puesto de empleo no consideran el tiempo en prácticas porque no es realmente un trabajo, “son solo prácticas”. Tratan a los candidatos como si no hubieran trabajado de verdad, entonces que son las becas, ¿un trabajo de mentira?

A partir del sexto mes de prácticas, se puede considerar al trabajador como preparado e instruido, ya que, salvo excepciones, el periodo de adaptación y formación de una empresa va de los 2 a los 6 meses. Igual que los periodos de prueba. Por lo tanto, una persona que lleva más de un año acumulado de prácticas ya no es un becario en absoluto, otra cosa es que solo realice prácticas porque no tenga otra oportunidad.

Conclusión: “se tira” de jóvenes con entusiasmo, el tiempo que se pueda, y mientras, la empresa tiene un trabajador más, a la vez tiene un gasto menos. Se entiende que no haya posibles para incorporar a esta persona en plantilla pero a partir del año de prácticas acumuladas debería ser obligatorio el contrato de formación. Es decir, técnicamente no se puede estar en la misma empresa más de un año de prácticas, pues ya se tendría que formalizar una relación laboral. En muchas ocasiones como no se puede, el becario/a optar por aceptar otras prácticas en otra empresa. Si ya tiene un año de experiencia en lo mismo... ¿qué tipo de práctica es? La del empresario que aprovecha que le “viene” un becario formado. Por tanto sería ideal que si nos llega un posible becario con más de un año en prácticas en otra empresa en el mismo puesto, se hable al menos de contrato de formación.

Por supuesto y como de costumbre, no se está generalizando esta práctica, hay muchas empresas que son modelo a seguir por su programa de prácticas y por las que muchos se desviven por entrar. Lo que hay que ir erradicando es la práctica arribista de empresas que utilizan al becario como mano de obra barata y por supuesto aquellas que no remuneran las practicas. Se entiende que la persona se está formando, pero no está acudiendo a clase si no a su puesto de trabajo equis horas al día, lo cual debería tener siempre un mínimo de gratificación, ya que quizá sin darnos cuenta estamos sentando las bases de futuros trabajadores frustrados y sin motivación.

Las raíces de la educación son amargas, pero el fruto es dulce - Aristóteles-